03
Nov

UAGN y Consebro han presentado un proyecto conjunto, denominado “Asesoramiento
preventivo para integrar la igualdad de género en las empresas de la cadena alimentaria”
en el marco de la convocatoria del Gobierno de Navarra186E/2017, de 27 de abril, para la
ejecución de proyectos sobre riesgos laborales.

Este proyecto tiene como objetivo principal, ofrecer a las empresas agrarias y agroalimentarias de Navarra un asesoramiento preventivo en materia psicosocial de los trabajadores/as, que tenga en especial consideración la perspectiva de género.

Para la consecución de este objetivo, se visitarán 100 empresas navarras, cuya empresaria sea mujer, que contraten personal femenino o tengan posibilidades de contratarlo. En dichas empresas, se analizarán las Evaluaciones de Riesgos y otra documentación preventiva y se elaborará una Guía Metodológica de Buenas prácticas, que sirva de orientación a otras empresas de los sectores agrario, ganadero y agroindustrial para mejorar su documentación y estrategia preventiva en lo referente a los riesgos psicosociales, desde una perspectiva integradora de género.

Paralelamente, se desarrollará una herramienta TIC que permitirá potenciar la difusión del proyecto y sus objetivos, así como establecer un canal de comunicación directo y permanente con las empresas facilitando la implantación de un asesoramiento preventivo completo, en el que
destaque la dimensión psicosocial de los trabajadores/as y la perspectiva de género. Esta herramienta, también se genera con vocación de permanencia, y por tanto su desarrollo generará nuevas oportunidades de mejora de la prevención de riesgos laborales en las empresas del sector. Finalmente, el asesoramiento a las empresas, incluirá directrices para elaboración y consecución
de planes de igualdad empresariales.

Se visitarán 100 empresas navarras a sensibilizar desde la perspectiva de género

El proyecto pretende poner de manifiesto los riesgos psicosociales del trabajo, no únicamente cuando los realiza un hombre. Estos riesgos psicosociales son sufridos en mayor medida por las trabajadoras que por los trabajadores, y si ponemos los medios para que estos riesgos dejen de estar en último plano de prioridad con respecto a la higiene, seguridad, ergonomía… e integramos la perspectiva de género, la salud de la población trabajadora, y por tanto de toda la sociedad, se verá doblemente beneficiada.